UNA AFRENTA FLA-GRANTE PARA UN PARLAMENT DIVIDIDO

image(5)

Imagen del Parlament de Catalunya vacío. Diego Sánchez

Que Artur Mas comparezca ante los medios de comunicación un martes después de la reunión semanal de su gobierno, -aunque sea en funciones-, no es lo habitual. Una afrenta FLA-grante contra Catalunya, y permítaseme el juego de palabras, debía ser la causa de tan protocolaria e institucional puesta en escena. Desde el palacio de la Generalitat el president ha acusado al Estado de “ protagonizar una actuación beligerante” por medio de una “operación encubierta de intervención” con la que se “se está castigando y perjudicando a Catalunya por defender ideas políticas, democrática y pacíficamente”.

Para Mas, la “operación Montoro”, -como él mismo ha bautizado a la revisión estricta de las condiciones de préstamo del Fondo de Liquidez Autonómica para Catalunya – se trata de una “agresión institucional en toda regla” porque “ahoga y presenta condiciones humillantes”. Y en cuanto al gasto de 1.300 millones de euros que el Estado cree que la Generalitat habría ocultado,  ha pronosticado que se les “va a girar en su contra”, aludiendo a la gran cantidad de obra pública construida en Madrid como los túneles de la M-30, financiada también “a futuro”. “Para una vez que nos sacan del café para todos,-ha asegurado Mas-, nos castigan”.

Las reacciones políticas no se han hecho esperar. De hecho desde el Parlament grupos como el PPC y Ciutadans tenían cronometrado el tiempo de sus intervenciones para antes de las 14h. El más contundente ha sido Xavier García Albiol, quien ha dicho que presidente en funciones de la Generalitat había tenido en su discurso “una actitud amenazante radical e irresponsable”. Albiol ha asegurado que “el gobierno de España no ha intervenido a Catalunya de ninguna manera” y que únicamente “está realizando una actividad de control a las finanzas de las comunidades autónomas”. García Albiol ha hablado en nombre del gobierno de España al recordar que “no va a permitir que el señor Mas continue con los delirios de grandeza de ser el jefe de un estado independiente”. En ese sentido, el popular ha lanzado una amenaza velada en contra del proceso admitiendo que“la posibilidad que Catalunya sea intervenida vía el artículo 155 dependerá de si Mas continúa teniendo una actitud irresponsable y alocada”.

Por su parte la líder de la oposición, Inés Arrimadas por Ciutadans, ha acusado al president de caer “en el victimismo”, de “alimentar el conflicto entre catalanes y el resto de España”, y de no ser “autocrítico” ante una Catalunya que es la comunidad autónoma más endeudada. En esa línea, Arrimadas ha acusado a Mas de haber “puesto en peligro el autogobierno” por haber dado apoyo a la resolución soberanista aprobada por el Parlament. Por eso, la líder naranja ha pedido a Artur Mas que dé un paso atrás, porque asegura que “un señor que dice que se va a saltar las leyes” no está legitimado para negociar con el gobierno central.

Los socialistas catalanes han mostrado una cierta equidistancia repartiendo críticas a ambos lados del río Ebro.  La portavoz parlamentaria del PSC, Eva Granados ha asegurado que “somos rehenes de la hostilidad de los gobiernos en funciones” y ha arremetido contra la falta de diálogo, “es incomprensible que no se pongan de acuerdo en nada”. Granados ha terminado su intervención  apostando por el diálogo y solicitando a ambos gobiernos “que se pongan de acuerdo para pagar a proveedores y farmacéuticos”.

Gran parte del foco mediático se ha cernido sobre la comparecencia del portavoz de la CUP, Albert Botrán, quien para despejar dudas ha dejado claro que no van a investir a Artur Mas. Eso sí, ha recordado que las negociaciones continúan con Junts pel Sí, y que “tan pronto como haya un acuerdo satisfactorio y factible, será sometido a votación por la militancia”. En cuanto al discurso del presidente de la Generalitat, Botrán ha admitido que ha ido en sintonía con lo que piensa la CUP “ que el Estado utiliza sus herramientas para doblegar la autonomía  de Catalunya”, pero al mismo tiempo ha criticado que el president no haya interpelado al resto de fuerzas políticas catalanas para que se pusieran del lado de Catalunya. Críticas, también de la CUP, para aquellos que como Ciutadans o PPC “son oportunistas y defienden la España de las autonomías”.

Por último, desde Catalunya Sí que es Pot, Joan Coscubiela ha querido recordar a Mas que “amenazar con la desconexión con España mientras se está conectado con la respiración asistida del FLA es engañar a la gente. Coscubiela también ha calificado de “indigno” al ministro Montoro por “castigar a farmacias, proveedores y entidades sociales por ganar cuatro votos en España”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: