+34, EL PREFIJO DE LA AYUDA AL PRESO ESPAÑOL EN EL EXTRANJERO

Logotipo de la Fundación +34 de ayuda a presos españoles en el extranjero y sus familias en España.

Logotipo de la Fundación +34 de ayuda a presos españoles en el extranjero y sus familias en España.

“Iván era el fiestas en el círculo de amigos”, recuerda con nostalgia Javier Casado, amigo y uno de los creadores de la Fundación +34. Cuando acabó COU Iván no quiso seguir estudiando. Decidió ir a Ibiza para obtener el título de patrón de barco. De la isla blanca pasó a navegar durante varios años por EEUU, para terminar comprándose un velero, que alquilaba a clientes en Australia. Perteneciente a una clase media bienestante, el caso de Iván no fue el de la típica “mula”, porque no necesitaba el dinero, aseguran sus amigos. Pero lo cierto es que la policía australiana lo detuvo en 2011 después de haber encontrado en su velero 300 quilos de cocaína.

Se trataba del quinto mayor alijo de droga incautado en Australia, con un valor en el mercado de más de 58 millones de euros. La noticia fue sonada, y sus familiares y amigos se enteraron por la prensa. “La familia estaba destrozada, fue un sentimiento de sorpresa e incredulidad, porque Iván no tenía necesidad”, asegura Javier Casado, amigo íntimo. Iván se libró de la cadena perpetua que pedía el fiscal, aún así fue condenado a 25 años de cárcel. Una pena que actualmente está cumpliendo en Australia.

“Nuestro amigo estaba preso en Australia, y la pregunta en ese momento fue ¿cómo le podíamos ayudar?”, evoca Javier. “No había nada hacia donde te pudieras dirigir, tan sólo el Ministerio de Exteriores, pero no había ayuda humanitaria dirigida a asegurar el bienestar de los presos en el extranjero y la tranquilidad de sus familias”, comenta con un resquicio todavía de indignación Casado. El entorno más cercano de Iván en España tuvo que aprender a base de mucho esfuerzo autodidacta cómo hacerle llegar, por ejemplo, prensa, cómo enviarle dinero de sus padres o cómo poder llamarle a la cárcel. Demasiadas incógnitas para las que nadie tenía respuestas, y mientras tanto preso y familiares se consumían en la distancia. Cómo Iván, actualmente existen 1735 presos españoles cumpliendo condena fuera de España. Personas que han fallado ante la sociedad, y a los que hasta hace muy poco, ningún organismo público o privado español se preocupaba de forma directa.

Un prefijo que los une a todos

“Una chica valenciana que ha estado varios años encarcelada en Bolivia por temas de drogas me decía que se le encogía el corazón cada vez que marcaba el +34 desde la cárcel”, recuerda Javier de una de las decenas de charlas mantenidas con presos españoles. “Se le erizaba la piel porque marcar ese prefijo significaba llamar a España, llamar a su casa”, dice Casado. Además de la maldición de la droga, el prefijo +34 es lo único que une a muchos de los presos españoles en el extranjero, estén en el país que estén. Es por ese motivo por el que Javier, comercial de un concesionario de coches de Valladolid, junto con dos amigos más de Iván decidieron crear, en mayo de 2014  “Fundación +34”. Una red de ayuda sin ánimo de lucro dedicada a prestar ayuda humanitaria a españoles encarcelados en el extranjero y también a sus familias.

Con algo más de un año de vida, la Fundación +34 cuenta ya con 40 voluntarios en Valladolid –sede- y unos 120 más en toda España. Su acción se fundamenta en cinco pilares básicos: la ayuda humanitaria al preso, la ayuda a las familias, la reinserción, y el trabajo con los entes públicos y la prevención.

Javier Casado, Director de la Fundación +34.

Javier Casado, Director de la Fundación +34.

Ayuda humanitaria al preso

La fundación se encarga de la logística en el envío de vitaminas, medicamentos, kits de limpieza e higiene personal, prensa, y de todas aquellas cosas que puedan mejorar las condiciones de vida del encarcelado. Además se ha creado la figura del “voluntario anónimo” que se dirige a aquellos presos españoles que no han querido comunicar su situación a familiares y amigos. “Sobretodo para evitar la vergüenza y el mal trago a sus seres queridos”, lamenta Javier. Son españoles que se encuentran en un limbo de soledad y cárcel, y constituyen aproximadamente un 30% de los presos nacionales en Latinoamérica. En estos casos el papel del voluntario anónimo consiste en escribir cartas de apoyo para el encarcelado, sin saber para quién. A partir de ahí se establece una relación de carteo con la que el preso consigue tener una relación de contacto con una persona a la que le importa su situación, mientras se mantiene en el anonimato con respecto a su familia.

“La soledad es lo más duro, me lo han repetido todos los presos con los que he hablado”, apunta Javier de Fundación +34. Él ha mantenido más de 100 entrevistas con presos españoles -condenados en el extranjero- trasladados a la prisión de Soto Del Real. “Hablando con ellos se aprende mucho de cuáles son las necesidades reales cuando uno está encerrado tan lejos”, dice Casado. La mayoría de los encarcelados entrevistados asegura habría dado lo que fuera durante su encierro por poder ver y hablar con otro español de “extramuros” . “Para hablar de cómo van las cosas por España, de los cambios políticos, del fútbol, etc.”, según Javier. De esas entrevistas la Fundación también ha extraído una información valiosa sobre las necesidades básicas dependiendo del penal. Por ejemplo, en Lima (Perú), más que envío de medicamentos, se necesitan mantas porque según los presos hace mucho frío.

Para proporcionar el contacto directo con españoles y la entrega de todo lo necesario, “+34” promueve la figura de el “voluntario in situ”, es decir residentes españoles que estén dispuestos a visitar a presos también españoles a las cárceles en países como Perú, Ecuador, Panamá, Colombia, entre otros. Uno de los primeros voluntarios ilustres de “+34” es el que fuera obispo de Palencia y Premio Príncipe de Asturias, Ricardo Castellanos, que se encuentra al frente de una fundación llamada Hombres Nuevos, en Bolivia. Se dedica a visitar a los 28 presos españoles encarcelados en el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra. Aunque también van surgiendo voluntarios de bajo perfil, como en el caso de Panamá en donde la Fundación ha contactado con un empresario madrileño del sector de la hostelería. Éste se ha comprometido a entregar paquetes humanitarios a los 24 presos nacionales que actualmente están cumpliendo condena en la cárcel de la Joya.

Ayuda a las familias

La Fundación pone en contacto familias que se encuentran por primera vez con el mal trago de saber que su hijo o familiar ha sido condenado a cumplir pena en una cárcel extranjera, con otras que ya hayan pasado por ese calvario. Desde “+34” recuerdan que la información que ofrece el Ministerio de Exteriores no es la misma que la que puede facilitar por ejemplo Águeda García Palacios la madre de Jesús Ruiz García, alias “el Pollito”. Águeda lleva batallando casi cuatro años y medio para conseguir el traslado de su hijo a España. Con tan sólo 20 años a Jesús lo detuvieron en Perú cuando intentaba volar a España con tres quilos de cocaína. “Lo engañaron a cambio de 10.000 euros”, cuenta su madre Águeda Palacios. Al “Pollito” lo condenaron a siete años y un mes de cárcel. Según el convenio de traslado de presos firmado entre España y Perú, los requisitos para poder beneficiarse del traslado son no haber cometido delitos de sangre y haber sido condenado a siete años o menos. Por tan sólo un mes Jesús se queda fuera. Aún así, y gracias a su intervención en el programa de televisión “Encarcelados” emitido por La Sexta, se consiguió que saliera a la luz el infierno de palizas que recibía en la cárcel peruana al haber contraído deudas debido a su adicción a la cocaína. Ahora, y tras más de un año rehabilitado y en un pabellón de aislamiento, espera un traslado por razones humanitarias, tras mucho papeleo.

“Personas como Águeda pueden dar una información muy valiosa sobre el funcionamiento interno de las prisiones, el régimen de llamadas, los timos y las extorsiones”, asegura Casado. Por desgracia en la mayoría de ocasiones las familias son contactadas por personas que dicen ser abogados, desde el otro lado del charco, y que piden ciertas cantidades de dinero a cambio de defender a sus familiares detenidos. Otras muchas veces, las familias son extorsionadas por redes de narcotraficantes que amenazan con torturar a los presos si no se saldan las deudas contraídas dentro de los penales. Es muy común que las familias se sientan perdidas y desorientadas y acaben accediendo al pago, algo que se les vuelve en su contra porque como dice Águeda Palacios “allí si eres español te ven como un fajo de billetes andante, piensan que las familias tenemos dinero, y no es así”. “Lo que pretendemos es que la experiencia de uno le valga a otro”, comenta Javier de “+34”.

Jesús Ruiz García, alias

Fotografía de Jesús Ruiz García, alias “el Pollito”, antes de ser detenido por tráfico de estupefacientes. Actualmente, y tras tres años y medio preso, espera el traslado que lo lleve a España, desde el pabellón de aislamiento de la cárcel de Ancón II de Perú.

Reinserción del preso

“He vuelto, y ¿ahora qué?” Es la primera pregunta que les sobreviene a todos los ex presos, una vez superan la euforia de reencontrarse con la libertad y sus familias. La realidad es que si un español vuelve de cumplir condena en el extranjero “no tiene derecho a nada”, apunta Javier Casado. Algo que no sucede si el preso ha cumplido pena en España. En este segundo supuesto, una vez dada la libertad la persona recibe una ayuda del estado de 426 euros al mes, y además entra dentro de un programa de colaboración con el INEM para poder asistir a cursos de formación. Para evitar este agravio comparativo la Fundación +34 está inmersa en un periodo de negociación con tres fundaciones de ETTs (Empresas de Trabajo Temporal) para que se dediquen especialmente a emplear a personas en esta situación. En “+34” pretenden acabar con la estigmatización de la cárcel. Recuerdan que los presos en el extranjero son personas que no son delincuentes comunes porque en la mayoría de casos no cuentan con antecedentes penales. Y aportan datos.

Desheredados de la crisis, granero para los narcos

Los datos hablan por sí solos. El 60% de los españoles presos en el extranjero cumple condena en cárceles latinoamericanas. El 80% de ellos no tiene antecedentes. Los países latinoamericanos con más presos españoles son, por este orden: Perú, Colombia, Brasil, Ecuador, Argentina, República Dominicana, Venezuela, Bolivia, Panamá y México. Los datos oficiales dicen que antes del inicio de la crisis, en 2008, la media de presos españoles fuera de nuestras fronteras oscilaba entre los 800 y los 1.000. Según datos de 2014, esa cifra había aumentado hasta los 2400. “Los motivos principales del aumento de presos es la crisis económica y la desesperación”, denuncia Javier de la Fundación +34. Del total de encarcelados por drogas en el extranjero, el 50% son personas desesperadas que han sufrido desahucios o embargos y que necesitan el dinero. La otra mitad se divide a partes iguales entre parados de larga duración, y el resto jóvenes sin recursos como “el Pollito”, que ven en el tráfico de estupefacientes una forma rápida de conseguir dinero. Se trata de una estimación aproximada hecha por esta fundación, según la información obtenida de las entrevistas realizadas a más de un centenar de presos.

De “mulas”, “boleros”, “enmomiados” y “trolleys”

La captación de las “mulas” -o transportadores de drogas-, se hace generalmente desde España. De los 100 presos preguntados por “+34”, tan sólo 3 fueron contactados fuera de nuestro país. Si la captación se hace dentro de nuestras fronteras, las redes de narcotraficantes latinoamericanas cuentan con ventaja. Una forma de saber dónde captar a personas necesitadas y desesperadas son los anuncios públicos de ejecuciones de desahucios. En éstos aparece el lugar y la hora en la que se va a proceder a echar a una familia de su casa. Los narcos pagan a “las mulas” el billete de ida y vuelta, además de una semana de hotel antes de entregar el cargamento. “Los narcos saben todo de ti porque te piden el pasaporte y te amenazan diciéndote que si algo sale mal saben dónde vives”, apunta Javier. El precio por exponerse a ser detenido ronda los 10.000 euros por viaje. Además circula un bulo muy repetido, “los narcos te dicen que mucha gente pasa droga y no los cogen”, aseguran muchos presos.

“Aunque no los hubieran cogido todos aseguran que no lo volverían a hacer por los nervios y la angustia que se pasa”, comenta Casado. Este tipo de tráfico de estupefacientes se considera un “delito ciego” porque el supuesto delincuente no sabe lo que lleva en la maleta ni lo quiere saber cuándo se la dan. “Así no tienen remordimientos ni mienten cuando son detenidos y les preguntan si saben qué es lo que llevan”, aseguran desde “+34”. A pesar de que el método más utilizado es intentar pasar la droga dentro del doble fondo de una maleta, entre los mismos presos se autodefinen de forma diferente según el sistema empleado. Así pues están los “boleros”, aquellos que se comen bolas de droga y las transportan en el estómago para en el mejor de los casos evacuarlas una vez llegados a España. Se trata de una de las prácticas más peligrosas porque las bolas pueden explotar dentro del organismo y crear graves problemas para la salud. También existen los “enmomiados”, a aquellos a los que se le colocan planchas de droga adosadas al cuerpo. No todos valen, tan sólo aquellas personas que son muy delgadas. Por último, en la jerga propia del transporte de droga se utiliza la palabra “trolleys”, para denominar a los que intentan pasar desapercibidos con transportando la carga en una maleta de viaje.

Manuel García, a la izquierda, y Pepito García a la derecha. Pepito estuvo preso 15 meses en Bolivia tras ser detenido con 486 gramos de cocaína en el estómago. Tiene un 33% de discapacidad intelectual. Indultado, ya se encuentra en España.

Manuel García, a la izquierda, y “Pepito” García a la derecha. “Pepito” estuvo preso 15 meses en Bolivia tras ser detenido con 482 gramos de cocaína en el estómago. Tiene un 33% de discapacidad intelectual. Indultado, ya se encuentra en España.

Una PNL que ya ha traído a casi 400 presos a España

Ante esta situación es inevitable poner los ojos en la respuesta que está dando el Gobierno de España. Hasta el mes de marzo del año pasado parecía como si los condenados españoles en el extranjero representaran algo que sí existía en la teoría, pero que eran totalmente invisibles a la práctica. La presión mediática y social en los últimos tiempos provocó que el 18 de marzo de 2014 se aprobara por el pleno del Congreso de los Diputados una Proposición No de Ley (PNL) en la que se instaba al Gobierno a mejorar las políticas de asistencia a presos españoles en terceros países y a agilizar su traslado a prisiones españolas. La proposición iba a cargo del propio grupo parlamentario del Partido Popular. Y la propuesta ponía de manifiesto que las condiciones de los centros penitenciarios de algunos países no son equiparables a las existentes en España. También se hacía conocedora de los problemas de carácter práctico, emotivo y de reinserción social derivados de una situación de detención o prisión en países extranjeros.

El encargado de defender la proposición fue el político popular Gómez de la Serna quien en su intervención dijo que “se debían cumplir las condenas pero no necesariamente en medio de condiciones lacerantes, en países donde en lugar de entrar en prisiones se entra en verdaderos infiernos”. En esa propuesta se acordaba dotar de ayuda de toda índole. La más llamativa quizá fue la que se refería a la asistencia económica. El Pleno del Congreso fijaba una ayuda mensual por preso de 120 euros, como máximo.

En la proposición también se insta al Gobierno a agilizar los trámites de traslados. Hay que recordar que España forma parte del convenio sobre traslados de Personas Condenadas realizado en Estrasburgo el 21 de marzo de 1983. Por otra parte el Estado español ha firmado y están actualmente en vigor o aplicación provisional más de treinta acuerdos bilaterales que regulan el traslado de personas condenadas. En este punto lo datos sobre traslados de presos desde la aprobación de esta PNL arrojan que en el último año y medio han regresado a España 372 presos que cumplían condena en el extranjero.

Trabajo con los entes públicos y prevención

Se trata de la asignatura pendiente para la Fundación +34, establecer convenios con las administraciones públicas para que se crearan proyectos de prevención sobre los peligros de caer en manos de las redes del narcotráfico. Según los miembros, es lo que más “nos está costando”. En cuanto a la prevención, la Fundación tiene muy claro que la experiencia en carne propia es la mejor medicina. “Estaríamos encantados de contar con personas como Jesús García “el Pollito” para que una vez regresado a España pudiera dar charlas en colegios e institutos”, planea Javier de “+34”. Lo cierto es que hay muchas personas que han pasado por el infierno al que se refería Gómez de la Serna y que podrían hablar abiertamente de su experiencia.

“Pepito podría también concienciar a aquellos que están coqueteando con las drogas”, dicen desde la Fundación. El caso de José García es una de las últimas historias con final feliz. Con un 33% de discapacidad intelectual y enganchado a la cocaína, “Pepito” pretendía volar a España con 482 gramos de polvo blanco en su estómago, desde Bolivia. Le habían ofrecido 10.000 euros por hace de “bolero”, pero su viaje terminó antes de alzar el vuelo. “Lo engañaron porque es muy fácil manipularle por la discapacidad mental que padece”, aseguraba su hermano Manolo en los primeros meses de angustia. Pero José García estuvo casi un año y medio encarcelado. La última parte de su condena la pasó en el penal de Palmasola, una de las más duras del país. Sufrió palizas y vejaciones por parte de otros presos debido su adicción a la “roca”-así es como se denomina a la cocaína dentro de la cárcel”- y a las deudas impagadas. Gracias a la tenacidad de su hermano, Manolo, a la ayuda prestada por la Asamblea Permanente de Derechos Humanos en Bolivia, y a la determinación de Joan Borrell, el recién estrenado Cónsul español en ese país, Pepito fue indultado hace ya casi un año.

Una doble condena

Experiencias como las de “el Pollito” y su madre Águeda Palacios, o las de “Pepito” y su hermano Manuel García, son tan sólo algunas de las muchas que existen y que son valiosas para la Fundación +34. Lo que está en juego es dignificar las condiciones de vida de nuestros presos en el extranjero y ayudar a sobrellevar el dolor de las familias. Porque como dice Javier y el resto de los amigos de Iván, -protagonista de la historia con la que abríamos una pequeña ventana a las prisiones en el extranjero- “la condena de un español fuera de nuestras fronteras es una condena doble, para él y para la familia”.

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27 comentarios

  1. Alberto Calvo Rodríguez · · Responder

    Me llamo Alberto Calvo soy español y llevo mas de cuatro años preso en Venezuela por un delito de droga menor debido a un ayanamiento ilegal en mi casa…………
    No se acuerda ni dios de mi

  2. Alberto Calvo Rodríguez · · Responder

    Estoy preso desde el 17/12/2010 en vista hermosa(Bolivar)Venezuela mi nombre es Alberto Calvo Rodríguez condenado a 8 años hace 2 1/2 años y otro año y medio esperando que me condenen en una de las prisiones de Latinoamérica mas difíciles … La ayuda del consulado en este país es nula por lo tanto la familia lo es todo en esta situación .. Quisiera una dirección de correo con la que me pudiera comunicar y contar bien mi historia , todavia estoy preso albertocalvo74@gmail.com

    1. Saludos Alberto,
      Siento mucho la situación en la que te encuentras. Puedo facilitarte la dirección de una fundación de reciente creación que intenta asistir a presos españoles en ele extranjero y también a sus familias. Se llama Fundación +34. Te las paso.
      ayuda@fundacionmas34.org
      voluntariado@fundacionmas34.org

      Además si quieres explicar en qué situación te encuentras puedes escribir en este blog o al correo dsanchez@cbmedia.es

      ¡Feliz año nuevo!

  3. Desesperanza · · Responder

    Necesito ayuda…..!! Por privado por favor.

    1. Saludos,

      Te facilito el contacto de la Fundación +34 que trata de ayudar en la medida de los posible la situación de presos españoles en el extranjero y también a sus familias en España.
      ayuda@fundacionmas34.org
      voluntariado@fundacionmas34.org

      También te facilito otro correo: dsanchez@cbmedia.es, se trata del mío por si crees que necesitas denunciar tu situación.

      Mucho ánimo!

      DIEGO

  4. soy el padre de un preso en peru,que ya esta desesperado.
    mi hijo pidio el traslado hace dos años y medio y sequimos esperando .tambien como ustedes sabran salio en julio del año pasado aprobada la ley 30219 .beneficio especial de salida para extranjeros,pues bien a pesar de ser una ley con plazos no se cumplen.y quisiera que se pusieran en contacto con el gobierno español e hicieran presion,para ver porque los jueces con toda la documentacion en sus manos no dan cita para que puedan regresar a españa.
    la unica palabra que tengo es que los tienen secuestrados.por favor hagan algo.gracias.

    1. Saludos,
      Ante todo quiero decirte que no estás solo. Que hay muchas personas y familias en tu misma situación y que existe una fundación que te puede orientar y ayudar.
      Te paso la dirección electrónica de la Fundación +34: ayuda@fundacionmas34.org

    2. Luis Zubeldía · · Responder

      Hola Felipe, soy Luis Zubeldía, productor del programa de televisión ‘Detrás de la verdad’, presentado por Patricia Betancort y Nieves Herrero. Esta noche vamos a hablar sobre la situación de los presos españoles en cárceles sudamericanas, cómo están, la ayuda que reciben de España, etc. ¿Quérrías entrar un minuto por teléfono en el programa para hablar de ello? Si quisieras podrías guardar el anonimato. Puedes ponerte en contacto conmigo en el teléfono 913278750. Un cordial saludo

  5. desesperanza · · Responder

    Muchas gracias por la información.

  6. Hola a todos, despues de leer vuestros comentarios, vivencias y lo bien que lo están haciendo en la ONG +34. Me interesa si es posible colaborar con ellos. Esperando respuesta, un saludo para todos.
    PD: Si alguien necesita hablar no dudéis en contactar conmigo.

    1. Gracias Javier por tu comentario. Por supuesto que puedes ayudar. En la página web de Fundación +34 viene el contacto y cómo puedes hacerte voluntario.
      ¡Un saludo!

      Diego

  7. Luis Zubeldía · · Responder

    Si hay algún familiar en la misma situación que Felipe, hago extensivo el comentario que le he hecho para que hoy nos cuente su caso en nuestro programa de televisión. Tfno 913278750. Un cordial saludo

  8. Isabel goznalez · · Responder

    Quiero contactar con vosotros y no puedo quisiera contaros el caso de mi hermano por si pudierais ayudarme por favor..mi correo amira_10@hotmail.es

    1. Saludos Isabel,

      Soy Diego el responsable de este blog.

      Gracias por tu comentario. Te voy a facilitar dos correos electrónicos. El primero es el de la Fundación +34:
      ayuda@fundacionmas34.org

      y también te paso su teléfono: 983 041 019 // 635 845 458

      Te paso mi correo electrónico: dsanchez@cbmedia.es

      Escríbenos y cuéntanos la historia de tu hermano.
      Muchas gracias,

  9. Yo tengo un hermano cuatro años encerrado en una cárcel de Perú..me gustaría k alguien me ayudara,,pk aquello es un infierno……y esta en una de las peores cárceles de Perú..sátira del callao

  10. Por favor ayudarme

  11. francisca martinez · · Responder

    hola tengo a mi pareja preso en la carcel de itai en Sao Paulo Brasil y no como tener informacion de el somos los dos chilenos y nadie me ayuda a tener informacion de el ojala ustedes me puedan ayudar

    1. Saludos Francisca,
      Lo que puedo hacer para ayudarla es facilitarle el correo electrónico de la Fundación +34 para que puedan orientarla. Usted les envía un correo electrónico explicándoles la situación a ver qué pueden hacer. La dirección es: ayuda@fundacionmas34.org

      Muchas gracias y suerte

  12. hola queria saber yo estoy presa domiciliada con mis dos hijasme gustaria si puedo hablar con alguien

    1. Saludos,

      Lo que puedo hacer para ayudarla es facilitarle el correo electrónico de la Fundación +34 para que puedan orientarla. Usted les envía un correo electrónico explicándoles la situación a ver qué pueden hacer. La dirección es: ayuda@fundacionmas34.org

      Muchas gracias y suerte

  13. Rosaadrover,@hotmail.es · · Responder

    Por favor necesitó ayuda para sacar a mi hermano de la cárcel de Perú,,ayudadme…

  14. hola acabamos de tener la desgracia de un hijo ha ido a brasil y ha quedado detenido por intentar sacar droga, estamos desesperados desubicados sin saber que hacer, hemos contactado con la embaja y vamos a necesitar ayuda para poder superar todo esto. segun dicen lo llevaran a Itaí, queremos saber alla como se los puede visitar, es prision solo para hombres extranjeros?? dejan que le enviemos comida o dinero , si les hace falta y le dejan tener ropa o medicacion y como hay que hacer?por favor ayudennos con esta informacion si alguien sabe. gracias de antemano

    1. Saludos Loly,

      Ante todo te envío mucho ánimo. He puesto tu caso en conocimiento de la Fundación +34, que se encarga de ayudar tanto a los presos españoles en el extranjero como a las familias que estáis en España. Te paso igualmente el contacto de la fundación. Teléfono: 983 041 019 // 635 845 458 email:ayuda@fundacionmas34.org. Un abrazo!!!

  15. Fiorela Geovith Bardales Rios · · Responder

    Hola…soy de peru y me gustaria formar una fundacion parecida a la ayuda que brindan ustedes y quisiera que me ayudaran con su experiencia..
    Por favor ayudenme.

    1. Saludos,

      Muchas gracias por tu comentario. Ante todo te doy las gracias por tú interés en la situación que viven los presos. Te paso el contacto de la fundación +34 para que puedas hablar con ellos. Seguro que existe alguna fórmula para que puedas ayudar.

      Email:
      ayuda@fundacionmas34.org
      voluntariado@fundacionmas34.org

      Teléfono:
      983 041 019 // 635 845 458

      Muchas gracias!

  16. Hola soy Mónica de Madrid,desconocía estas historias asta que vi el programa de encarcelados de la sexta,decir que fuy incapaz de poder ver todas las historias que se emitieron se me hizo duro y frustrante te entra tanta impotencia y tristeza,sólo el hecho de ponerse en lugar de esas personas y familiares es muy triste,me llamo mucho la tencion roberto el chico de burgos de 28 años que creo recordar que estaba preso en colombia,hay más información sobre el?ya pudo regresar a españa?me gustaría poder escribirle tanto a el como a la familia para que tengan arropo y calor humanitario, haber si pudirais facilitareme datos para poder hacerlo,y deciros que Enhorabuena estas haciendo una gran esfuerzo por todos ellos,un saludo enorme.

  17. Hola buenas noches mi nombre es Tamara y soy española, llevo un tiempo residiendo en Colombia por favor me encantaría poder formar parte de alguna organización como esta para poder visitar a españoles en cárceles de este país..Llevo un año intentado ver como puedo hacerlo por favor estoy muy interesada en poder ayudar en lo que pueda.Muchas gracias
    Por favor poneros en contacto conmigo para darme información o lo que sea.

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